Un Mundial con muchos frutos

Por:

Paula Cardona de Ballén

Periodista

Hija de Dios, esposa y madre de 2 niños hermosos.


El corazón de un francés tomó la forma de pelota de fútbol. Este deporte le aceleraba el ritmo cardiaco, pero sus pies no corrían en una cancha con la idea de marcar goles, sino con la ilusión de hacer que los mejores jugadores del planeta se encontraran para un campeonato.

 

Era Jules Rimet, quien tuvo que hacerse todas las jugadas cual experto futbolista, desde elásticas, colas de vaca, bicicletas y asombrosos regates, para anotar el primer golazo: que la Federación Internacional de Fútbol Asociación, FIFA, aceptara la organización de un Mundial cada cuatro años. Ese fue en 1928 cuando Rimet, el primer presidente honorario de esta institución, tenía 55 años.

 

Luego vino el segundo: ver las tribunas del Estadio de los Pocitos en Uruguay con hinchas, de sombrero y corbata, ansiosos y felices de poder presenciar el primer Mundial de Fútbol a cargo de la Federación, el 13 de julio de 1930 con el juego entre Francia y México.

 

Es que el nivel futbolístico ya era tan apreciado para la época y tan apetecido por los fanáticos que no era suficiente que se mostrara solo en los Juegos Olímpicos de entonces, sino en un torneo independiente. Esa fue la semilla que, antes de Rimet, sembró un holandés en 1904, Carl Wilhelm Hirschmann, también de la FIFA. Y quién sabe cuántos “anónimos” más lo pensaron. Pero, aunque la siembra de Hirschmann no prosperó como se quería, Rimet no la dejó perderse entre la cancha. Siguió insistiendo, regando, abonando, y el fruto permanece desde ese primer torneo en el país latinoamericano, el cual alzó la copa de 35 centímetros y 4 kilos de oro que le otorgaron sus cuatro marcaciones en el arco de Argentina.

 

La semilla ha dado 20 frutos hasta ahora, 20 Mundiales, 20 copas levantadas hacia el cielo rodeadas de vítores y flashes para registrar ante el planeta quiénes son los que más hacen temblar las tribunas de los fanáticos, de aquellos que también tienen por corazón un balón.

A punto de saborear el veintiuno

 

Todo lo que se planta y se cuida crece. El Mundial de Fútbol sigue dando frutos y el de este 2018 brotará en Rusia, a donde ya llegó la esbelta copa de 18 kilates –la cual reemplaza desde 1974 a la ‘Jules Rimet’- que solo se dejará levantar por los brazos de los que se hallan ganado ese privilegio a punta de goles. Mientras, ella posa en su gira para que aficionados del planeta la puedan ver lo más cerca posible y, quizá, por única vez. Ya fue por 51 países y ahora recorre el anfitrión. La FIFA calculó que, al menos, 330 mil par de ojos la pudieron contemplar este año.

Son pocos los desprevenidos que no se han dado cuenta de que está por jugarse el torneo futbolístico más importante de la Tierra. Es que en el mundo, según las últimas cifras de la FIFA de 2006, hay unos 265 millones de personas que juegan fútbol y, sumados a todos los que “participan” de diferentes maneras, hay “más de mil millones”. Por eso es que por todas partes hay pelotas, imitaciones de copas y gente intercambiando figuritas del famoso Álbum Panini que desde 1970 ha puesto a los fanáticos a comprar láminas con las caras de los jugadores mundialistas. Las más costosas se venden en Suiza. Paul Harper es profesor de la Escuela de Matemáticas de la Universidad de Cardiff, en Reino Unido. A punta de cálculos concluyó que de no negociar las figuritas, un coleccionista deberá comprar un promedio de 967 paquetes. 

Todo este movimiento no hace más que anunciar el gran evento deportivo que se iniciará el próximo 14 de junio, con el enfrentamiento entre el equipo local y Arabia Saudí en el estadio Luzhniki, en Moscú. Así que en la capital de Rusia, el país más extenso del globo, se dará el pitazo inaugural del Mundial número 21, echando a rodar la Telstar 18 de Adidas, con la que se dará un homenaje a la pelota del 70 y del 74.

Esta es la primera vez que la gran fiesta futbolera se lleva a un país de esta zona de Europa. ‘Zabivaka’, un lobo que significa “pequeño goleador”, será la mascota oficial diseñada y elegida por el pueblo ruso, en donde se desarrollará el Mundial más tecnológico hasta ahora. En la cancha se contará con la repetición de jugadas VAR, o video arbitraje, con la cual se despejará cualquier duda que el árbitro tenga y que la tribuna reclame. La pelota que compren los aficionados tendrá un chip que les permitirá interactuar con ella de forma virtual a través de su celular. En las tribunas cada hincha estará identificado con un chip que dará al gobierno ruso, en segundos, todos sus datos, algo muy útil en caso de mal comportamiento. Este Fan ID está asociado a la tecnología de reconocimiento facial. Funciona como pasaporte y es necesario para el ingreso a cada estadio. En las pantallas, que han llevado este gran torneo a los hogares desde que fue transmitido por primera vez en 1954, estará la tecnología 4k –solo para quienes adquieran el codificador especial-, una resolución que supera hasta cuatro veces al formato HD. También se espera que varios de los partidos se puedan ver en HDR. Además, se podrá disfrutar de la pantalla al aire libre más grande del planeta, de 3700 metros cuadrados, que estará en el estadio Kazan Arena.

 

Datos para comprender mejor este 2018 

 

Los partidos se jugarán en once ciudades y doce estadios entre los que se distribuirán las 32 selecciones que, no por suerte, podrán jugar este máximo sueño de cualquier futbolista. Aunque del sueño a la realidad hay un buen trecho. Por ejemplo, para el caso colombiano, en el pasado encuentro del “deporte rey” no pudo asistir Radamel Falcao García debido a una lesión en su rodilla izquierda en 2014. Para fortuna del equipo colombiano y la del delantero, este año será su oportunidad para hacer llorar al guardametas. Eso esperamos de nuestro máximo goleador. Colombia sabe que será un reto en su primera ronda, primero contra Polonia, y luego contra Senegal y Japón. José Pekerman está feliz de que la Selección nacional haga parte de la historia mundial por sexta ocasión. La primera fue en 1962, luego 1990, 1994, 1998 y 2014.

 

Es que para este torneo están todas las caras: las de pura dicha de Robert Lewandowski, Kylian Mbappé y Leroy Sané, “estrellas” que asistirán por primera vez. Pero también están las tristes de jugadores élite que no clasificaron, como Gareth Bale, Edin Dzeko y Alexis Sánchez. Y las de satisfacción por repetir, como la del portugués Cristiano Ronaldo y del argentino Lionel Messi, dos de los más esperados por los fanáticos de todo el planeta. 

 

En este Mundial se recordará al arquero egipcio Essam El-Hadary como el más veterano de todos los jugadores de la historia. Con 45 años supera a nuestro arquero Faryd Mondragón, quien en 2014, en pleno mundial, apagó sus 43 velas. Uno de los jugadores más jóvenes es el ya muy aclamado francés Mbappé, con 18 años. Entre los colombianos está David Sánchez, de 21, y quien también se destaca entre las “jóvenes promesas”. Pelé siempre será recordado como el jugador más joven en convertirse campeón del mundo, con 17 años.

 

La selección con los jugadores de más edad para esta ocasión es la panameña, con un promedio de 29,4 años. Nunca antes habían clasificado a un Mundial. También será la primera ocasión para Islandia. La más joven es la de Nigeria, con una media de 24,9 años. Colombia es la segunda con jugadores de menor edad de las que representan a la Federación del continente americano, con 27,3 años.

  

La clasificación es reñida. La final más. Mantenerse dentro del Mundial tampoco es cosa del deseo. Solo ocho selecciones han ganado la Copa: Brasil, la única que siempre se ha presentado sin falta al certamen desde 1930 y que se ha quedado con cinco; Italia y Alemania, con cuatro; Argentina y Uruguay, con dos; España, Francia e Inglaterra, con una. 

 

Para la cita de este 2018 hay países que se destacan por haber obtenido su pase después de 36 largos años de espera como en el caso de Perú, y 28 para Egipto. Para ellos esto es pura felicidad. Cosa que no será para Italia, quien se quedó por fuera. Tampoco estarán Holanda, Estados Unidos y Chile. 

 

MisterChip, el periodista que con sus cálculos ha predicho con éxito varios resultados futbolísticos, dijo en una entrevista al diario EL TIEMPO que Colombia “ha tenido buena suerte en el sorteo, pero no en el cruce, porque ahí podría encontrarse con Inglaterra o con Bélgica. Son partidos muy igualados, en que prácticamente están al 50 - 50. Si pasan esa fase, la cosa se complica más todavía”. En cuanto al posible ganador, cree que Brasil, el único pentacampeón de la historia del fútbol mundial, besará la copa por sexta vez. Eso se sabrá el próximo 15 de julio, pues entre los favoritos también están Francia, Argentina (el último mundial para Messi), España y Alemania. 

 

Sobre los Teutones hay muchos observadores después de que se llevaran la Copa del Mundo en 2014 con un gol contra Argentina. Los alemanes son hoy un ejemplo de crecimiento profesional que se vio muy disminuido en el año 2000 tras su fracaso en la Eurocopa. Parecía marchitarse, pero se inició un trabajo en la formación seria de jugadores y entrenadores. También empezaron a capacitar a los técnicos. Hoy son referencia ante el mundo no solo por su juego como equipo, sino también por su disciplina. 

 

El solo hecho de haber clasificado al mundial ya significa dinero. En total, hay 971 millones de dólares, de los cuales 400 serán repartidos para las 32 selecciones, un 12 por ciento más que en 2014, según confirmó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.  Cada Federación recibirá unos 9,5 millones: 8 por haber clasificado y 1,5 para los gastos de preparación. El equipo ganador se llevará 38 millones. Colombia recibirá de la FIFA seis mil millones de pesos por haber asegurado su cupo en el torneo.

 

También hay premios para los jugadores virtuales del campeonato. El ganador del Interactive World Cup 2017 fue Spencer “GORILLA”, quien recibió un trofeo y 200 mil dólares, además de su entrada con un acompañante para la ceremonia de The Best FIFA Football Awards™, en donde vio a Cristiano Ronaldo como ganador en su última edición, el año pasado.

También hay premio para los aficionados que propusieron el mejor eslogan para cada una de las representaciones, con un viaje doble para el Mundial.

Iniciativa deportiva Gibbor
Iniciativa deportiva Gibbor

Un ‘Mundial’ con mucho Poder 

 

La próxima cosecha será en Qatar. Pocos son los que hoy saben quién fue el hombre que sembró por primera vez este torneo de hinchas, guayos y pelotas. Solo saborean el exquisito fruto que se puede tener cada cuatro años. Pero todo este crecimiento no ha dependido solo de Rimet, a quien la muerte le puso un límite a su trabajo en 1956. Es mucha la gente que ha tenido que dedicar horas de vida para sacar adelante el Mundial de Fútbol hasta hoy.

En el terreno espiritual también hay un partido que se juega. Se trata de una Copa de alcance mundial que permite la clasificación a todo el que quiera “ponerse la camiseta”. Aquí no hay prerrequisito de cuántos goles suma en su carrera ni de qué tan hábil es con la pelota. Tampoco hay fotos ni “hurras” ni depósitos en dólares por cada partido ganado. Hay figuras destacadas, pero para el Máximo Dirigente las anónimas son igual de valiosas. Cada jugador de este torneo tiene una posición en la cancha y también cuentan con sus propias jugadas. Sus anotaciones son contra un guardametas experimentado, pero no infalible. 

En este ‘Mundial’ el jugador tiene la tarea de sembrar “la buena semilla”, cuyo fruto será la salvación de quienes están perdidos en la cancha. 

En un artículo de la ‘BBC’ se cuenta que “los primeros zapatos de fútbol eran botas de trabajo pesado con punta de acero y tachuelas metálicas en la suela, que se usaban en las fábricas de mediados del siglo XIX”. Ya han evolucionado y en el mundo de habla hispana se les conoce como “tachones”, “chuteras”, “botines”, bastante livianos y coloridos. Pero para quienes llevan “el evangelio de la paz” a través del terreno, el calzado tiene este nombre especial: “apresto”, “preparación” o “disposición”, según la versión que se lea –Efesios 6:15-. 

Unos plantan, otros riegan, como Pablo y Apolos, dos figuras que siempre serán recordadas en 1 de Corintios 3:5-9. Pero en este Mundial ni el crecimiento ni la cosecha dependen de los jugadores. El “éxito” resulta de la fertilidad de la tierra y, sobre todo, de Dios con Su poder para hacer que esa semilla se convierta en un árbol que dé “mucho fruto” -Juan 15:5-. 

Todos los jugadores que han sembrado en la cancha “la preciosa semilla” -Salmo 126:6- corren hacia una sola meta: “al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” –Filipenses 3:14-. Les espera una ceremonia de la cual no se conoce la fecha, pero de la que sí se sabe que habrá un banquete y que la “gran multitud” de invitados a esta gran gala llevarán “ropas blancas” –Apocalipsis 7-. Sin duda, que aquí también habrá premios. No obstante, en Apocalipsis 4:10 se indica que los 24 ancianos “echan sus coronas delante del trono”.  Así que de manera voluntaria reconocen y otorgan todos los méritos al Gran Señor, Quien es digno de “recibir la gloria y la honra y el poder”, porque “«¡La salvación se debe a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero!». 

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Anne-Christine Bataillard (domingo, 10 junio 2018 03:26)

    the article is very interresting but it should have been much shorter and related to
    1- Today's effort to bring Jesus through sports ( kids Games or Ubabalo) and
    2- to Christian footballers who have the courage to give their testimony openly to others and even to the public.
    Such an article would have been written not for the Glory of men or football but for the Glory of God.