La Paz como regalo

 

 

Por Maria Alejandra Lesport Esmeral

Hija de Dios, esposa y madre de 2 hermosos niños.

 

Psicóloga

 


“¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti;  

    a todos los que concentran en ti sus pensamientos!

Isaías 26:3

 

 

Vivimos en un mundo inestable, en un mundo cambiante y que se deteriora; incluso el sistema solar tiene cambios: el sol ha cambiado de tamaño; en los últimos 17 años, el planeta Marte se ha acercado a la tierra; los índices de abusos sexuales han aumentado; los niveles de ansiedad, depresión y enfermedades mentales van en aumento; junto al aborto y llamar a lo bueno malo y a lo malo bueno; lo que antes se consideraba un trastorno de personalidad; hoy es reconocido como una escogencia de libre identidad…

 

Los niños no pasan con sus padres, los niños no juegan en las calles y experimentan incertidumbre. Los deseos de estabilidad no se detienen, principalmente en las mujeres quienes ya han cambiado el uso natural de sus cuerpos para buscar protección en otra mujer como pareja. Vivimos un caos no queremos ver; nos acostumbramos a una mala distribución de recursos; a gobiernos, familias y amigos que engañan; el mundo se acostumbra a hacer de lo dulce amargo y de lo amargo dulce (Isaías 5:20)

 

Tenemos corazones turbados, corazones indiferentes, corazones que no saben comunicarse y que quieren brindar esperanza sin tenerla. Tenemos corazones anhelantes de paz.

 

Para que haya paz debe haber justicia

Amor para cubrir pecados

Zabiduría con s, para aplicar el conocimiento divino.

 

Hace unas semanas, en el programa de radio Guimel, de la emisora de la Gobernación de Boyacá, escuché como el mundo estaba en crisis y se buscaba una solución que proviniera por fuera de este mundo. Y la solución ya vino “Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mi” (Juan 14:6); “Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.” (Juan 14:27)

 

La paz está al alcance del hombre que recibe este regalo; está al alcance del hombre, del niño, anciano y mujer que pone su confianza; en todas las áreas y situaciones de su vida en Cristo. Buscar paz en algún lugar diferente de Cristo es una locura, como lo resaltó Einstein: “Locura es seguir haciendo las mismas cosas y esperar resultados diferentes”. Dentro de nosotros hay pasiones que luchan y promueven la guerra, la falta de paz, buscando lo suyo propio: angustias, egoísmos, envidias, celos; (Santiago 3:14-16; 4:1-2), pero podemos optar por ver el mundo a través de Cristo, reflejar a Cristo y ser instrumentos de paz y no de guerra.

 

“Dichosos los pacificadores; porque serán llamados hijos de Dios” Mateo 5:9

 

¿En qué forma estás conociendo, confiando, pensando y viviendo a Cristo para ofrecer de Su paz en a tierra?

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