Ventajas de ser siervo

 

 

Por Diana Guerrero de Rivera

Hija de Dios, esposa y madre de 2 hermosos niños.

 

Misionera

 


El mundo de nuestros días está caracterizado por el egoísmo y se ha vuelto la forma normal de vivir. Queremos que todo gire en torno a nuestros éxitos, a nuestro bienestar, a nuestras metas y vivimos defendiéndonos a nosotros mismos si alguien piensa diferente, pero ¿a qué se debe que esta generación viva de esta forma?

En Mateo 24:12 dice “y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”

 

Estamos rodeados de maldad por todo lado, robos, secuestros, abusos, corrupción, muertes, etc., que los creyentes hemos llegado a enfriarnos de tal manera que queremos vivir en nuestra comodidad, no salir de nuestra zona de confort, solo pensamos en nosotros mismos y nuestros intereses, sin embargo, no podemos desanimarnos, en la época que vivió el Señor Jesús, también fue una época muy difícil y aun así Cristo sirvió a los demás de una manera desinteresada al punto maravilloso que se DIÓ a sí mismo en una cruz por nosotros (Juan 3:16). El amor de Dios se manifestó DANDO, y no dándonos tesoros materiales, sino su propia vida, así que la clave del éxito y de la felicidad se encuentra cuando nos damos, nos entregamos y servimos a otros, y esto no solo se trata de hacer buenas obras sociales, sino aún quizás de entregar nuestra propia vida (Juan 15:13) “Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos”.

 

Entonces cuando nos dicen que seamos siervos, a veces pensamos en que mejor sería que otros me sirvieran o que sería bueno servir a gente importante, gente influyente que más tarde pueda darme mi reconocimiento, no nos agrada mucho servir a la gente pobre, marginada, y ahora menos a los niños. Es aterrador pensar como los niños están siendo tan maltratados, abusados, a nadie le importan los niños, tanto así que quieren negarles el derecho a la vida aún antes de nacer. Pero el Señor Jesús les dio un valor tan importante a los niños que cuando sus discípulos querían que ellos se apartaran para que no molestaran al Señor, Jesús hizo venir los niños hacia él, los tomaba en sus brazos y les bendecía (Marcos 10:13-16). Invertir en la vida de un niño tiene un valor incalculable pues no sabemos a qué futuro adulto habremos ayudado a formar y más importante, le habremos dado la oportunidad de escuchar el mensaje precioso del Salvador.

 

No despreciemos a los niños por ser niños, Dios quiere que le sirvamos como lo hizo el sembrador, regando la Palabra en sus corazones, no importa si no sabemos si dará fruto ya que el que da el fruto es el Señor, y ÉL sabrá el #TiempoDeCosecha. No sabemos en qué corazón germinará la Palabra, pero nuestra responsabilidad sí es amar a los niños y anunciarles de Cristo.

 

Así que la mejor ventaja de ser un siervo de Dios es que entre más sirvamos y más demos, más nos estaremos conformando a la imagen de Cristo.

 

No necesitamos más beneficios para empezar a servir ya. 

 

#ContamosContigo